El euro se da un respiro pero, ¿no caminábamos hacia la paridad con el dólar?

24 ago. 2015

Desde que hace un año el Banco Central Europeo anunciase una batería de medidas expansivas con el objetivo de luchar contra la deflación e impulsar el crecimiento económico, el euro se ha depreciado de manera notable, hasta alcanzar el mínimo de 1,05 euros por dólar a mediados del mes de marzo. Esta situación llevó a muchos analistas a pensar que, de continuar con la tendencia bajista, la cotización del euro podría estar en la paridad con el dólar, es decir, se cambiaría un euro por un dólar.

Sin embargo, pese a los esfuerzos del BCE, la evolución se ha revertido. En los últimos días se ha producido una apreciación del euro que incluso ha llegado a perforar la resistencia de 1,12 unidades y ya amenaza con seguir su ritmo alcista y alcanzar 1,15 dólares. Los acontecimientos económicos no dan tregua ni siquiera en agosto y cabe pensar que el futuro seguirá, al menos a corto plazo, una tendencia similar.

Y es que los miedos a una eventual recesión mundial siguen latentes, en especial después de la inesperada decisión por parte del Banco Popular de China (PBoC) de devaluar el yuan, en un intento no solo por impulsar sus exportaciones tras la ralentización en su ritmo de crecimiento, sino también dentro de su estrategia para convertir a la divisa china en la moneda de reserva, desbancando de esta forma al dólar. 

Esta devaluación ha elevado la presión sobre la Fed. No hay que olvidar que China es el principal socio comercial de Estados Unidos y que es, de largo, el país con mayor volumen de dólares en reservas internacionales, con más de 4 billones de dólares. Por esta razón, un cambio brusco en la cotización del yuan tiene efectos directos sobre el dólar e indirectos sobre el resto de divisas como el euro, como así ha ocurrido.

En estas circunstancias, el escenario financiero ha cambiado por completo, y ya no existe ningún analista económico que piense que el dólar camina hacia la paridad. Las últimas Actas de la Fed señalan que van a retrasar la esperada subida de tipos de interés hasta el mes de septiembre, pero el mercado ya se empieza a cuestionar incluso la subida de tipos para el mes de diciembre, un escenario que estaba más que descontado por los mercados y que así se reflejaba en la cotización del dólar con las principales divisas, todo ello después de que parece que la recuperación económica está consolidada, al situarse la tasa de desempleo en el 5,3%, cercana al pleno empleo.
   
En Economía Mundial | En defensa de un euro fuerte

El crecimiento imparable de la otra financiación: los créditos rápidos

5 may. 2015

Con la crisis, son muchas las personas y familias que, ante la negativa de concesión de crédito por parte de las entidades financieras tradicionales, han tenido que recurrir a otro tipo de mecanismo para obtener la liquidez que necesitan. Las nuevas alternativas de financiación se han consolidado y cada vez son más las personas y familias que recurren al crédito no bancario como salida a sus problemas financieros.

Entre estas alternativas, la que más popularidad ha adquirido en los últimos años es, posiblemente, la posibilidad de obtener un crédito de forma rápida y sencilla a través de Internet. Se trata de los créditos rápidos, una idea importada de otros países que ha experimentado en España un importante crecimiento en los últimos años.

Varias son las razones que permiten explicar este fenómeno. Por un lado, la rapidez en la que las empresas conceden estos préstamos, en muchas ocasiones poco después de formalizar el registro y establecer cuáles son las necesidades de financiación del cliente y el plazo de devolución; por otro, el aumento en la competencia de empresas que ofrecen este tipo de créditos, que ha permitido una rebaja en el precio y una mejora en la calidad de este producto y, por último, pero no menos importante, la urgente demanda de liquidez que, ante la sistemática negativa bancaria, ha visto en los créditos rápidos una salida realmente atractiva.

De hecho, existe un tipo de crédito por cada tipo de cliente. Con los créditos rápidos, es posible acceder a financiación incluso si no disponemos de una nómina o si estamos en un listado de morosos como la ASNEF, algo que sería impensable para cualquier persona que fuese a solicitar un crédito a una entidad bancaria tradicional.

Pero, ¿y el precio? existe la creencia generalizada de que este tipo de financiación es mucho más cara que la tradicional, puesto que la TAE supera, en muchas ocasiones, el 20%. Sin embargo, con el desarrollo de las nuevas tecnologías, el panorama crediticio ha dado un giro de 180º. Si hasta hace relativamente poco tiempo, los créditos se concedían casi exclusivamente por teléfono, en la actualidad, con la inversión en infraestructuras tecnológicas, muchas empresas han conseguido desarrollar toda la gestión crediticia online, lo que ha supuesto un gran ahorro tanto en gestión de las infraestructuras como en personal. Las plataformas web gestionan sus créditos de forma autónoma y, por tanto, el proceso es mucho más rápido y barato que hace unos pocos años.

No obstante, siempre es interesante buscar y comparar entre los diferentes créditos para saber cuál es el más barato y el que mejor se adapta a nuestras necesidades. Existen multitud de comparadores en Internet que pueden facilitarnos esta tarea. El fenómeno de los créditos rápidos sigue creciendo, ¿hasta cuándo?

Los nuevos medios de pago, una de las razones del gran crecimiento del e-commerce

21 abr. 2015

Cada día son más las compras que se realizan en Internet. La web ha sustituido a los canales tradicionales de compra en los establecimientos comerciales, desplazando la demanda desde las tiendas físicas a las tiendas virtuales. La principal razón de este éxito la podemos encontrar en el precio o en su facilidad de compra, pero en la posibilidad de comparar precios a golpe de click.

El comercio electrónico está experimentando, en los últimos años, un crecimiento imparable. La firma eMarketer prevé que la facturación del comercio electrónico casi duplicará en los próximos dos años, pasando de los 18.000 millones de euros con los que cerró 2014 a los 30.000 millones de euros previstos para 2016.

Este crecimiento se explica, en parte, por los nuevos servicios de pago online que han surgido al calor de este fenómeno imparable. Si hace unos pocos años todavía eran muchas las personas que mostraban un cierto escepticismo sobre las compras por Internet, bien por desconfianza o por no querer utilizar una forma de pago diferente a los tradicionales billetes y monedas, en la actualidad no existe prácticamente nadie que dude de la seguridad de las compras en la red, en especial en aquellas tiendas con más popularidad entre los internautas como Amazon o AliExpress.

Hasta hace poco, las tarjetas de crédito eran las preferidas por los consumidores para hacer las compras por Internet. Sin embargo, en la actualidad, ya ni siquiera es necesario disponer una cuenta bancaria o una tarjeta para comprar, ya que existen muchos establecimientos que venden, incluso, tarjetas similares a las tarjetas regalo de las grandes superficies para pagar por Internet. Estas tarjetas prepago, como las que ofrece Paysafecard -aquí puede obtener más información-, se están haciendo cada vez más populares por el extra de seguridad que le aporta al usuario pues, una vez se gasta el saldo que hay dentro de la tarjeta, ésta queda inservible.  


En cualquier caso, todavía queda mucho camino por recorrer en cuanto a los medios de pago. Las nuevas tecnologías avanzan a un ritmo vertiginoso, y los medios de pago se están aprovechando de esta coyuntura para lanzar nuevos productos y servicios que faciliten las transacciones, no solo en Internet, sino también en cualquier establecimiento físico. Que el comercio electrónico crezca es consecuencia de que los medios de pago avanzan y se adaptan a las necesidades de los clientes.

Las ventas de coches nuevos repuntan: ¿vuelta a la recuperación?

16 abr. 2015

La venta de coches nuevos había bajado a unos niveles alarmantes para los concesionarios y para las marcas, debido en gran medida a la influencia de la crisis económica en la que nos hemos visto inmersos pero también porque nos hemos dado cuenta de que ya no es necesario comprar coches nuevos, dado que éstos pierden gran parte de su valor en el momento en que salen a la calle.

Sin embargo, a principios de este año, y de la mano de la recuperación económica, la venta de coches nuevos ha vuelto a subir; compañías como Volkswagen ha vendido casi 7.000 coches nuevos en el mes de marzo, y otras muchas han recuperado buena parte de sus ventas y su negocio en España. No en vano, en enero las ventas de coches crecieron un 27,5%, el mejor enero desde hace 20 años.

Y es que, en la actualidad, el aumento de productividad gracias a la mejora tecnológica unida a una mayor competencia entre las marcas ha hecho que podamos encontrar multitud de automóviles con características diferentes en el mercado para casi todos los gustos y que, además, cuenten con precios más que asequibles: todoterrenos, coches de lujo, coches de gama media, utilitarios y también modelos funcionales a la par que elegantes, como los Smart o los Citroën C1, son algunos de los ejemplos con mejor acogida entre los consumidores.

El único sector del automóvil que no vio reducida sus ventas en los años de la crisis fue el de los coches de lujo, un sector que subió casi un 35% al haber sido menos sensible con la crisis aunque, en estos momentos, los coches de gama media vuelven a mostrar signos evidentes de recuperación.

¿Os imagináis lo que puede pasar cuando esos pequeños atisbos de mejoría se confirmen? Muchas empresas del automóvil ya se frotan las manos y se están preparando para sacar nuevos modelos, pese a que los signos de recuperación económica aún no sean tan reales como nos gustaría.


Además, el gusto de los consumidores ha cambiado mucho: los coches de gama alta siguen incorporando conceptos y tecnologías que eran impensables hace unos años y hoy en día se encuentran en todos los coches nuevos. Ya no nos conformamos con cualquier complemento; queremos lo último y sabemos que podemos tenerlo, es por eso que las firmas de coches se esfuerzan más y más en traernos la última tecnología. Nosotros cada vez más valoramos ese esfuerzo y acabamos renovando nuestro vehículo. Los signos de recuperación parecen evidentes pero solo el tiempo nos dirá si estamos en lo cierto.

El e-commerce, un sector en auge con los mismos problemas que el resto de la economía española

12 feb. 2015

En la actualidad, a nadie le sorprende que el comercio electrónico sea uno de los sectores que mayor crecimiento está experimentando dentro de la economía española. Las ventas en España crecen a muy buen ritmo. Si en 2014, las empresas de comercio electrónico en su conjunto obtenían una facturación de 18.000 millones de euros, dentro de dos años estas cifras casi se duplicarán, ya que se estima que las empresas de comercio electrónico facturarán cerca de 30.000 millones de euros.

Las dos principales razones que explican este fenómeno parecen claras:

  • Los reducidos costes de poner en marcha este tipo de negocios, ya que el único elemento imprescindible es contratar un servidor potente y fiable, es decir, un lugar en el que alojar nuestra página web que posibilite el acceso de múltiples usuarios al mismo tiempo, además de garantizar la seguridad de nuestro negocio online
  • Su fácil puesta en marcha en comparación con otros negocios tradicionales.

Sin embargo, y pese a este espectacular crecimiento, el comercio electrónico adolece de los mismos problemas que la economía española, especialmente en lo que respecta a la balanza de pagos tecnológica: compramos en el exterior mucho más de lo que vendemos.

No en vano, este déficit comercial es más acentuado si cabe que el de las ventas minoristas tradicionales, gracias a la posibilidad de acceso a un mercado global que proporciona Internet, así como la presencia de empresas con una gran dimensión empresarial, como Amazon, Google o eBay.

Tan preocupante o más que el propio déficit comercial es la elevada dependencia que tenemos de un sector como el turismo, al igual que ocurre en la economía a pie de calle. No en vano, el turismo acapara cerca del 62% del total del negocio del comercio electrónico español, seguido a mucha distancia de las prendas de vestir (4,2%), la publicidad (3,4%) y los espectáculos deportivos (2,5%).

La evolución no se presenta tampoco nada positiva, pese a los esfuerzos del Banco Central Europeo por depreciar el euro, hecho que permitiría compensar la balanza por cuenta corriente, no solo a nivel de manufacturas tradicionales, sino también desde el punto de vista del comercio electrónico. La reducida dimensión de las empresas españolas y su baja diversificación continúan siendo algunos de los problemas que afectan a la economía española, ya que les resta capacidad de exportar sus productos, de contratar nuevo personal y de innovar. El comercio electrónico, desde el punto de vista del balance comercial, es un fiel reflejo de la evolución de la economía española.

La evolución de los precios en España lo confirma: otra vez deflación

9 dic. 2014

La trayectoria de los precios de la economía española es negativa tomando como referencia la evolución del deflactor del PIB. Se han observado ya tres trimestres consecutivos en 2014 de contracción en dicho índice, por lo que la evolución de los precios en España se enmarca hoy por hoy en el peligroso contexto caracterizado por la deflación. Hay que recordar, además, que el entorno óptimo de referencia de los precios para el Banco Central Europeo (BCE) se sitúa alrededor de un 2%.

La media de los precios de los 18 países que actualmente componen la Zona euro se ha ajustado desde los orígenes de la Unión Monetaria a la referencia establecida por el BCE del 2%. Distinto ha sido el caso de España, cuya inflación se ha cuantificado de forma constante durante el periodo 2000-2007 en el 4%, esto es, duplicando la media europea. Solamente la llegada de la crisis financiera internacional logró entonces quebrar aquella tendencia excepcional.

Efectivamente, la propagación de la crisis hipotecaria a los circuitos financieros de la economía española motivó que el nivel general de sus precios fuera retrocediendo trimestre a trimestre, hasta el punto de que en el año 2009 la línea de tendencia dibujada por la inflación sobrepasara en el tercer trimestre de dicho año la barrera del 0%. Desde entonces la referencia de los precios españoles no ha excedido la horquilla establecida entre el -1% y el 1%, con la única excepción del dato anotado en el segundo trimestre del año 2013 (1,1%).


Si hasta el año 2007 la evolución trimestral de los precios en España reflejaba un diferencial con respecto a la media europea del 2%, la conclusión a la que llegamos con los datos registrados en 2014 es que la economía española sigue manteniendo, en este nuevo contexto, una brecha incluso superior al 2% con respecto a la inflación de referencia estipulada por el BCE. Ahora tan sólo imagínense qué país europeo viene anotando en los ocho últimos trimestres una evolución en su inflación anclada en la horquilla comprendida entre el 1,7% y el 2,3%. Pues sí. Alemania. 

 
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